Las alfombras, además de vestir los hogares, aportan mucha comodidad y confort, se ven lindas y dan un toque especial a las habitaciones. Pero hay que tener mucho cuidado. Si están sucias dan una pésima impresión.

Consecuencias de un mal lavado de alfombras.

Las alfombras son fabricadas con fibras sintéticas: nylon, poliéster, polipropileno, materiales que son fáciles de lavar. Pero aun así el lavado de las alfombras sigue siendo una gran preocupación para  las amas de casa.

Una alfombra se puede convertir en un foco de infección si no se le tiene el cuidado necesario. Los ácaros del polvo  se encuentran en la casa, el sillón, la cama o la alfombra. Pueden vivir en nuestro medio ambiente porque se alimentan de nuestras células muertas de la piel, y con el pelo de nuestras mascotas. Los virus y bacterias también se pueden estacionar ahí.

Mantener la belleza de las alfombras e incrementar su durabilidad requiere un poco de atención y seguir reglas simples para su cuidado:

La suciedad de las alfombras puede notarse ligeramente cuando la alfombra, muestra poco uso. Las manchas son escasas o tenues, no se notan líneas de circulación al comparar las distintas áreas, y no se aprecian cambios de color. Pero conforme el uso es más frecuente  la alfombra muestra cambios de color, textura, sombreado de la fibra, o pérdida de brillo, en accesos y líneas de tráfico o circulación; hay manchas abundantes o notables, y la alfombra ha perdido la apariencia de nueva.

Si no le damos el cuidado adecuado la alfombra muestra cambios evidentes. El  color y apariencia no son iguales, hay manchas excesivas o intensas y se notan las líneas de tráfico.
Es por ello que debemos darle un mantenimiento

Consejos prácticos

  1.  Levantar basura: recoge las basuras que se pueden adherir a tu alfombra tales como pedazos de papel o de comida, colillas de cigarrillos, hilos, etc. Hazlo diariamente.
  2.  Recuperación del hilo. levantar el hilo de las alfombras para que vuelva a su posición y estado originales, eliminando las marcas que dejan las patas de los muebles o apelmazamiento causado por el tráfico intenso ¡Ayúdate con una plancha de vapor! Colócala a 10 centímetros de distancia y deja que el vapor penetre entre los hilos de tu alfombra y con tu mano péinala Si es necesario, se repite el proceso. Ten cuidado de que la plancha caliente toque la superficie de la alfombra.
  3.  Eliminación de manchas. Frota las manchas  sólidas o líquidas que se adhieren a las fibras de la alfombra.
  4. Tratamiento de líneas de tráfico que son donde las alfombras recogen el polvo de las pisadas. Por ejemplo, en pasillos y en las entradas a casas u oficinas o en los accesos de puertas y elevadores, en recibidores, en descansos de escaleras.

Existen productos que son ideales para el lavado de las alfombras. KÄRCHER ofrece su kit de limpieza de alfombras excelente para tenerlas «esponjaditas» y suaves como nos gustan.

                                  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

+ 80 = 83